Con quiénes caminamos este trabajo de lectura
Los perfiles que publicamos no aparecen solos. Detrás de cada ficha hay bibliotecas barriales que prestan su sala, casas de familia que abren el comedor los jueves, y coordinadores de otros círculos que revisan datos antes de que un nombre quede visible. Esa red es la que sostiene la confianza: si un facilitador cambia de zona o de día, alguien lo nota y avisa. Aquí reunimos a quienes colaboran de forma sostenida con el directorio y con la revisión de notas de lectura.
Biblioteca comunitaria Villa Morra
Cede su sala de lectura dos tardes por semana y guarda copias impresas de los glosarios para quienes no trabajan con pantalla.
Círculo del centro
Revisa la coherencia de las fuentes citadas en las notas antes de publicarlas y señala transliteraciones dudosas de términos hebreos.
Grupo de Lambare
Avisa cuando un facilitador cambia de dirección o de horario, para que nadie llegue a una casa equivocada.
Lectores correctores
Personas con conocimiento del idioma hebreo que corrigen errores de transcripción sin intervenir en la interpretación de cada grupo.
Anfitriones de casa
Familias que prestan su espacio para reuniones pequeñas y confirman cada mes que los datos de contacto siguen vigentes.